A ti, Madre de la Merced, que eres de todos y para todos, te confiamos nuestra vida y la vida del mundo ¡LIBÉRANOS!

Las lecturas de este día nos invitaban a vivir la fe como abandono confiado en los brazos de Dios. Nosotras, te hemos mirado a ti, Madre, y hemos llegado a comprender que toda tu vida estuvo presidida por este abandono confiado al amor de Dios a pesar de todos los pesares y de las oscuridades de tu existencia, cosas que Tú no entendías. Te fiaste del Él. Le dijiste que sí. Proseguiste siempre en tu camino, y en la oscuridad de la fe, abandonada y confiada en el Dios de las promesas. Y este Dios no te falló. Tampoco nos fallará a nosotras. Hoy hacemos contigo el propósito de avanzar en la peregrinación de la fe siguiendo tus pasos, mirando tu rostro, apoyándonos en tu confianza y fidelidad. Sostén nuestra lucha y ábrenos siempre caminos a la esperanza.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s